Jabón de caléndula

Una de las primeras plantas que conoci cuando me inicié en el maravilloso mundo de la cosmética natural  hace ya algunos años fue la caléndula, las tenía plantadas en mi patio sin saber las extraordinarias propiedades que posee. También llamada maravilla, reinita, flor de difunto o  flamenquilla es una planta originaria del mediterráneo y Asia menor. Durante años se ha utilizado por sus propiedades para la piel, ya en el siglo XII frotaban las flores en la piel para calmar las picaduras de insectos. En India se la conoce como Thulvkka Saamanthi y se usa via oral para tratar ulcera duodenal y la dismenorrea.

Tiene propiedades analgésicas, evita los espasmos musculares, es vulneraria, mejora la circulación, cicatrizante, antiséptica y bactericida.

Estupenda en quemaduras, inflamaciones, irritaciones y heridas. Ayuda en pieles con dermatitis y psoriasis.

Quería un jabón nutritivo y calmante así que elegí la manteca de karité y el oleato de caléndulas como ingredientes principales. Añadí además aceite esencial de lavanda y de manzanilla romana.  El resultado es un jabón que nutre y calma la piel.

Y aquí va la receta:

409 gr. Oleato de caléndulas en oliva

111 gr. Aceite de coco

58 gr. Aceite de palma

146 gr. Manteca de karité

92 gr. Sosa caustica (hidróxido de sodio)

171 gr. Infusión muy concentrada de caléndulas (congelada en cubitos)

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Oleato de caléndulas

jabon calendula

Jabón de caléndulas